
Eres tú, amigo libro, ventana del mundo y en
tus páginas admiro lo que mi vista no pudo.
Eres tú, amigo libro, la aventura que he soñado, el poema que recito, el cuento
que me ha calmado.
Eres tú, amigo libro, compañía en mi soledad, silencio para salir del ruido que
rodea mi caminar.
Eres tú, amigo libro, quien nos muestra nuevas sendas, y nos abre nuevos
caminos, amigo que alivia las penas.
(Jesús Pascual)
Quiero quedarme en medio de los libros
en ellos he aprendido a dar mis pasos
a convivir con mañas y soplidos vitales
a comprender lo que crearon otros
y a ser por fin este poco que soy
(Mario Benedetti)
El libro es fuerza, es valor es poder, es
alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.
(Rubén Darío)
Si ves un monte de espumas
es mi verso lo que ves:
Mi verso es un monte, y es
un abanico de plumas.
Mi verso es como un puñal
que por el puño hecha flor:
Mi verso es un surtidor
que da un agua de coral.
Mi verso es de un verde claro
y de un carmín encendido:
Mi verso es un ciervo herido
que busca en el monte amparo.
Mi verso al valiente agrada: mi verso, breve y sincero,
es del vigor del acero
con que se funde la espada.
(José Martí)
Rechiflado en mi tristeza
Te evoco y veo que has sido en mi pobre vida paria una buena biblioteca.
Te quedaste allá, en Villa del Parque, con Thomas Mann y Roberto Arlt y Dickson
Carr, con casi todas las novelas de Colette, Rosamond Lehmann, Charles Morgan,
Nigel Balchin, Elías Castelnovo y la edición tan perfumada del pequeño amarillo
Larousse Ilustrado, donde por suerte todavía no había entrado mi nombre.
También se me quedó un tintero con un busto de Cómodo, emperador romano cuya
influencia en las letras nunca me pareció excesiva.
(Julio Cortázar)