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Para 8 porciones. Masa Strudel (35cm de largo): 200g harina, pizca sal, 75cc agua tibia, 20g aceite. Bizcochuelo: 6 huevos, 40g azúcar impalpable, pizca ralladura limón, esencia vainilla, 80g azúcar, 150g harina. Copitos: 40g manteca, 80g pan rallado, 100g azúcar, 1 cta canela. Crema de vainilla: 200cc leche, 60g azúcar, 30g polvo para postre sabor vainilla, 2 cdas yogur natural, 20cc Cointreau. Además: 350g frutillas firmes y un poco de mermelada de frutillas.
Preparar masa homogénea semi blanda de Strudel sobre una tabla de madera. En cuanto ésta se desprenda de las manos y la tabla, se ubica sobre una tabla enharinada. Pintarla con aceite y dejar reposar 30 minutos. Bizcochuelo: separar huevos. Batir yemas con azúcar impalpable, vainilla y ralladura limón a punto pomada. Precalentar horno a 180ºC. Batir claras a nieve, añadir azúcar sin dejar de batir e incorporar luego a las yemas batidas. Añadir harina tamizada, distribuir masa sobre asadera untada y hornear 20 minutos. Para el Strudel se requieren 2 tiras de 5cm de ancho x 35cm de largo. Calentar manteca, añadir pan rallado, dorarla con azúcar y canela; apartar. Preparar postre de vainilla según instrucciones del envase e incorporar al final yogur + Cointreau. Dejar enfriar la crema. Estirar masa de Strudel sobre un repasador enharinado (rectángulo de 40x30cm). Unir las tiras de bizcochuelo con mermelada de frutillas y colocarlas sobre el borde de la masa. Cubrir con crema de vainilla (2cm) y frutillas seleccionadas. Espolvorear con copos de manteca preparados. Doblar los bordes a izquierda y derecha, arrollar cuidadosamente y colocar sobre una asadera forrada. Pintar con manteca derretida y llevar al horno 5-7 minutos a 250ºC. El horneado debe ser rápido para que las frutillas permanezcan relativamente firmes. |