|
Gripe y neumonia, cura natural para (un aporte de Jorge Fraga y Mariela E. de Frey) |
|
|
|
En 1919 cuando la gripe mató a 40 millones de
personas había un médico que visitaba a muchos granjeros para ver si los podía
ayudar a combatir la gripe. Muchos de los granjeros y sus familias la habían
contraído y muchos habían muerto.
El médico llegó a una granja y para su sorpresa, todos estaban muy saludables.
Cuando el médico les preguntó que cosa diferente estaban haciendo, la esposa
respondió que ella había colocado una cebolla sin pelar en un plato en las
habitaciones del hogar. El médico no lo podía creer y pidió si le podían dar una
de esas para ponerla bajo el microscopio, (en aquel entonces todos los médicos
tenían uno). Ella le dio una y cuando lo hizo, encontró el virus en la cebolla.
Obviamente, había absorbido la bacteria manteniendo saludable a la familia.
También escuché esta historia de un comerciante. El me contó que hace varios
años muchas de sus empleadas caían enfermas con gripe y sus clientes también. Al
año siguiente colocó varios bowls con cebollas en el local. Para su sorpresa
nadie de su equipo cayó enfermo. Debe ser que funciona... (y el no está en el
negocio de las cebollas).
La moraleja de esta historia es: compre unas cebollas y colóquelas en bowls por
toda su casa. Si trabaja en una oficina, coloque una o dos en su oficina o bajo
su escritorio o arriba de algo por ahí. Nosotros lo hicimos y nunca contrajimos
gripe.
Si lo ayuda a usted y a sus seres queridos a no enfermarse, mejor. Si le da
gripe, ésta podría ser más leve...
Sea lo que sea... ¿Qué tiene para perder? Sólo unos pesos en cebollas!!!
Luego que envié este mail a una amiga, recibí esta respuesta. No sé acerca de la
historia de los granjeros pero, sí sé que contraje neumonía y, demás está decir,
estuve muy, muy enferma... Me topé con un artículo que decía que había que
cortar ambos extremos de una cebolla, pinchar un tenedor en uno de los extremos
en un frasco vacío... y
colocarlo al lado del paciente a la noche. Decía que la cebolla se volvería
negra a la mañana por los gérmenes... Dicho y hecho, sucedió tal cual ... la
cebolla estaba un desastre y yo comencé a sentirme mucho mejor.
Otra cosa que leí en el artículo es que las cebollas y los ajos diseminados en
las habitaciones salvaron de la peste negra a muchos hace años. Tienen poderosas
propiedades antibacterianas y antísépticas.
|