|
Mi muy apreciada Irene:
Como siempre, muy pero muy agradecido por el maravilloso recetario y los
cariñosos saludos de Navidad. Ud. me ha transportado a mi infancia, cuando
perfumes de Navidad invadían nuestro hogar. Se mezclaban todos los olores de
nuestra inmensa cocina de campo, incluyendo el olor a cera de abejas, con la
cual se hacían las velas. Siendo muy niño, sólo me permitían participar en obras
menores. Hoy, ya viejo, lamento no haber aprendido más de este Arte, pero trato
de avanzar y el resultado es satisfactorio. Qué deseo más grande de actuar como
ayudante de cocina en su magnífico taller.
A Ud. y sus colaboradores les deseo una muy feliz Navidad y los mejores deseos
para el Año Nuevo. Paz, prosperidad y felicidad a todos.
Reciban un grande y agradecido abrazo de
Adolfo Wagner W.
¡Frohe Weihnachten!
|