|
Es
práctica común que cuando nos salpicamos la ropa de aceite al cocinar,
p.ej., corremos a echar talco sobre la mancha y dejamos que esta se seque, para
luego frotarla o cepillarla y eliminar así las consecuencias. Pero mucho mejor
resulta frotar previamente la parte manchada con gasolina, y aún mojada,
espolvorear el talco. El uso de la gasolina y el talco también funciona para
manchas de muchos días, sobre todo en tejidos de seda.
Tejidos de hilo, algodón o lana: puedes rociarlo con detergente y después
echar agua hirviendo y frotar de inmediato, preferiblemente con un cepillito
suave. Deja secar la prenda y lávala después.
Fibras sintéticas: debes diluirlas con éter y lavar con
detergente
Prendas de seda: añade al agua una cucharada de amoníaco.
Las manchas
que no hemos tratado a tiempo, se eliminan aplicando glicerina y lavando la
prenda luego de algunas horas a mano con jabón neutro.
Ni
rastro de aceite ! Si
te has manchado con aceite, debes quitarte la prenda lo más rápidamente
posible, verter detergente líquido concentrado sobre la mancha, dejar actuar
unos minutos, luego cepillar suavemente y lavar toda la prenda. Otro método eficaz: mojar la mancha con agua primero y aplicar
alcohol metílico con un chorrito de vinagre blanco.
En pisos: espolvorea detergente por encima, deja actuar unos 5 minutos
y retíralo.
|