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Esta sopa se come mucho en el Uruguay y es de origen gallego-portugués. Es conocida en distintas cocinas europeas, pero el puchero criollo se caracteriza porque a la cocción de carne vacuna se le agrega cerdo, cueros de cerdo, garbanzos, repollo, choclo, papas, mandioca, chorizos, etc. Ingredientes: 2kg pecho vacuno trozado, 1 kg papas, 1 kg cebollas, 2 puerros, 1 tallo apio, 2 nabos, ½kg zanahorias, ½kg zapallo, ½kg boniatos, sal a gusto y huesos con caracú. Cocinamos la carne trozada en agua y vamos quitando la espuma hasta tiernizar. Agregamos vegetales verdes picados y los demás en trozos grandes. Cubrimos con agua y continuamos cocción hasta que estén tiernos. Es un plato muy alimenticio y sabroso, que se sirve bien caliente. No ha habido ni habrá una comida más apreciada - especialmente en el Norte del Uruguay - que esta tradicional mezcla de frutos del país, capaz de satisfacer el apetito de los más exigentes. Cuenta la historia que alguien optó por abandonar lo que parecía más unas cuerdas de guitarra, que una comida a las brasas, luego de intentar pelar alguna costilla de capón extremadamente flaco, por temor a quedarse sin dientes ... Al ponerlas a hervir nació lo que pasó a denominarse puchero. Viene del latín "pultarius", un recipiente que hacía la cocción de una popular comida de todas las clases sociales del César. La vasija de barro o cazuela pasó a la olla de hierro (de los galpones) y luego a las cocinas a leña. A los criollos les resultaba mucho más sencillo llamarla puchero, obviamente. Silvana Montenegro nos comenta, que "en el norte también se come con pirón (una mezcla del caldo, harina de mandioca o farinha y cebolla de verdeo), una delicia de comida, que cae bien y saca el frío. De ahí se saca el mejor caldo, para la mejor sopa !" Los conocedores opinan, que el puchero tiene una historia que ha sido escrita en fuego de la cocina, que es mejor hacerlo de noche, para que al otro día esté asentado. El noble zapallo, la inefable papa, el gustito del boniato y verduras que acomodan el caldito y sopa. Cuando levantes la tapa, no hay aroma que supere el del buen puchero, cuando el vapor se eleva! Los niños (gurises) comen las verduras pisadas, los mayores prefieren el caracú y el caldo reparador. También se dice que hacer un puchero como antes, hoy es un privilegio y que sale tanto como ir a almorzar al viejo restaurante Morini. |