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Estimada Irene:
Con cuanta alegría recibo tu correo hoy, que en mi Argentina se festeja el Día
del Amigo. No se si será igual en el tuyo.
Mi "pretendido poema (que ¡vamos! no soy poeta ...) dice así:
La vieja alemana, con sus pasos lentos
rezando el rosario ... en quién pensará?
Quizás en su tierra tan linda y lejana ...
en sus hermanitos ... o en los ojos claros
de su amado Juan ?
Con él se embarcaron hacia una nueva
tierra
dejando toda una vida atrás ...
Unos pocos bultos, y uno muy liviano
que llora y se agita como si supiera
que ya nunca, nunca, jamás volverá.
La vieja alemana, la que fue mi abuela,
a la que hubiera querido contar
que la quise mucho y la admiré ¡tanto!
ya se me fue al cielo y qué pena me da ...
Hoy, si estuvieras a mi lado abuela,
en el idioma eterno y universal
del amor genuino que siente una nieta,
me sentaría a tu lado y te pediría
que una y otra vez me vuelvas a contar
de tu largo viaje ... de tus hermanitos ...
y de los ojos claros de tu amado Juan!
Mi Oma Elisa nunca aprendió a hablar en
castellano, nos entendíamos apenas, pero fue y es mi gran amiga. Por eso hoy,
Día del Amigo, la recuerdo con lágrimas en los ojos, porque a pesar de mis 57
años y que hace 33 que la perdí, no dejo de recordarla ni un solo día.
OMA QUERIDA ... ESTÉS DONDE ESTÉS ... TE AMO !!!
GRACIAS IRENE !!! por permitirme este recuerdo
!!
Quedo a la espera de tus boletines y ya que me invitas, te haré llegar algunas
de las cosas que escribí
QUE DIOS TE BENDIGA.
Con afecto
Estela Regner
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