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Para 12 porciones - Relleno y decoración: 370ml mermelada de frutillas, ciruelas amarillas en conserva o duraznos en almíbar (720ml), gelatina sin sabor, 5 huevos, esencia vainilla, 200g chocolate blanco cobertura, 400g crema doble. Pasta frola: 150g harina, 75g azúcar, esencia vainilla, 100g manteca. Preparar masa con ingredientes citados, envolverla en papel film y refrigerarla 30 minutos. Bizcochuelo: 40g manteca, 4 huevos, 125g azúcar, jugo y ralladura de ½ limón, 125g harina, 1 cta polvo hornear. Batir huevos, azúcar, jugo y ralladura limón a punto pomada e incorporar harina, polvo hornear y manteca derretida. Verter a tortera forrada con papel y llevar al horno precalentado a 200ºC por 12-15 minutos. Volcarlo entonces sobre repasador espolvoreado con azúcar, retirar papel, arrollar y dejar enfriar. Ubicar pasta frola en tartera desarmable (24cm ø) y hornearla 12-14 minutos a 200ºC. Desarrollar bizcochuelo y untarlo con la mitad de la mermelada. Arrollarlo nuevamente y cortarlo en rodajas (2cm espesor). Forrar un bol (24cm ø, aprox. 2 lts) con estas rodajas. Escurrir ciruelas, cortarlas en trozos pequeños. Remojar gelatina. Batir huevos y esencia vainilla a baño maría. Derretir chocolate cobertura e incorporar gelatina disuelta. Mezclar chocolate cobertura con los huevos batidos, incorporar ciruelas y llevar al refrigerador. Batir 300g crema doble a punto chantilly e incorporar en cuanto comience a solidificar. Verter al bol forrado con rodajas de arrollado y refrigerar 60 minutos. Entibiar mermelada restante y distribuirla sobre el relleno solidificado. Cubrir con pasta frola y refrigerar otras 2 horas. Volcar torta cuidadosamente sobre una fuente. Batir crema doble restante, verterla a manga y decorar a gusto. |