|
El bajo contenido en grasas del huevo de codorniz (11.2% comparado con el de gallina 32.3%) determina que su consumo tenga una baja generación de colesterol en el cuerpo humano.
Los chinos y japoneses
comenzaron a criar las codornices a principios del siglo XI, por la voz
de las mismas. Pero el interés económico en estas aves migratorias recién
surge a partir del 1900, cuando los japoneses se dedican a la cría de las
codornices, cuya carne es considerada una delikatesse; 70 años más
tarde son imitados por los europeos. La codorniz en cautiverio ha perdido el hábito
de empollar y utiliza toda su energía para la producción de aprox. 300 huevos
al año. Por otro lado, en cambio, mantiene su instinto original, poniendo
huevos camuflados durante la noche, a fin de protegerlos de predadores, aves de
rapiña y serpientes.
El bajo contenido en grasas del
huevo de codorniz (11.2% comparado con el de gallina 32.3%) determina que
su consumo tenga una baja generación de colesterol en el cuerpo humano. A
los huevos de codorniz se le atribuyen propiedades muy saludables, así como un
efecto positivo sobre la hipertensión, bronquitis asmática y diabetes. Un
huevo de codorniz tiene las mismas propiedades nutricionales que 100g de leche,
es muy sabroso y su valor dietético es elevado.
El
huevo de la codorniz japonesa contiene
|
|
Minerales
y vitaminas
|
|
158
Cal. de energía
|
0,59
mg de calcio
|
|
74,60%
de agua
|
220
mg de fósforo
|
|
13,10%
de proteínas
|
3,80
mg de hierro
|
|
11,20%
de grasas
|
300
i.u. de vitamina A
|
|
1,10%
de otros componentes
|
0,12
mg de vitamina B1
|
|
|
0,85
mg de vitamina B2
|
Los
huevos de codorniz se caracterizan por tener una variedad de colores. El rango va desde un blanco nieve a completamente marrón. Más comúnmente
son color tostado, manchados de marrón oscuro. El peso promedio del huevo
puesto por una hembra adulta es de 10g aprox., cerca del 8% del peso corporal
del ave (comparado con un 3% en el huevo de gallina).
|