|
Caminos - de Carlos Castaneda (un aporte de Virginia Cepellini) |
|
|
|
Cualquier cosa es un camino
entre cantidades de caminos.
Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si
sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna
condición.
Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada. Sólo entonces
sabrás que un camino es nada más un camino, y no hay afrenta, ni para ti ni
para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice.
Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo, debe estar libre de miedo
y de ambición.
Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Prúebalo tantas veces
como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es
una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo.
Mi benefactor me habló de ella una vez cuando yo era joven, y mi sangre era
demasiado vigorosa para que yo la entendiera. Ahora sí la entiendo. Te diré
cuál es: ¿tiene corazón este camino?
Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van
por el matorral.
Puedo decir que en mi propia vida he recorrido caminos largos, largos, pero no
estoy en ninguna parte.
Ahora tiene sentido la pregunta de mi benefactor: ¿Tiene corazón este camino?
Si tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve.
Ningún camino llega a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno
hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará
maldecir tu vida. Uno te hace frente; el otro te debilita ...
"Las
enseñanzas de Don Juan"
Carlos Castaneda
|