|
Para 24 porciones: 150g manteca, 425g azúcar, esencia vainilla, pizca sal, 4 huevos, 225g harina, 75g fécula maíz, polvo de hornear, 3-4 cdas leche, 100g avellanas molidas y tostadas, 200g almendras en láminas, 1 lata duraznos en almíbar, gelatina sin sabor, 2 cdas jugo limón, 250g ricota magra, 250g crema doble, 125cc licor de huevo, postre de vainilla en polvo (como para ½ lt de leche), 200cc crema doble. Precalentar horno a 175ºC. Preparar una masa con manteca, 175g azúcar, vainilla, sal, huevos, harina, fécula maíz y polvo de hornear. Incorporar luego avellanas molidas y tostadas. Verter la masa a un molde previamente untado y espolvoreado con harina. Hornear 35-40 minutos. Acaramelar 200g azúcar, agregar 125cc agua hirviendo sin dejar de revolver, continuar cocción por 4-5 minutos a fuego lento e incorporar almendras. Extraerlas luego y colocarlas sobre papel de aluminio untado con aceite; dejar enfriar. Escurrir duraznos y recoger el almíbar. Dejar enfriar la rosca sobre una rejilla y desmoldar luego. Picar 3 mitades de durazno. Disolver gelatina en agua fría. Procesar duraznos restantes, jugo de limón y 50cc almíbar de los duraznos hasta obtener un puré. Incorporar la gelatina al puré y agregar los duraznos picados en cuando comienza a solidificarse. Aplicar 2 cortes transversales a la rosca. Untar el piso inferior con crema de durazno y refrigerar 30 minutos. Desprender las almendras acarameladas del papel y picarlas. Batir ricota con 250g crema doble, vainilla, azúcar restante, licor de huevo y postre en polvo. Batir 200cc crema doble a punto chantilly e incorporar a la preparación anterior. Cubrir la crema de duraznos con 1/5 de esta crema, colocar el segundo piso, distribuir otra quinta parte de la crema sobre éste y colocar el último piso. Decorar la rosca con la crema restante, ubicando las almendras acarameladas en el borde. |