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Una vuelta de tuerca (por Virginia Bintz) |
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Llamaron a Don Antonio, es
decir, lo volvieron a llamar. Dicen que cuando se fue de la fábrica, las
máquinas dejaron de funcionar.
El hacía más de treinta años que las tenía a la perfección, pero lo despidieron
igual y las máquinas se descompusieron ¡en serio!
Trajeron a unos gringos para arreglarlas, las revisaron todas y todo parecía
estar bien pero, no había caso, no le encontraban las fallas...
El jefe de la planta lo llamó
directamente, le pidió las disculpas del caso y lo invitó a reintegrarse al
staff de la fábrica. Negociaron, aumento de sueldo, cargo ejecutivo (a pesar de
sus cincuenta y siete años) y Don Antonio aceptó.
Cuando sus compañeros le
preguntaron cómo había pasado todo, nada dijo. Pero cuando estuvo solo, tomó su
llave francesa y sonrió. Dicen que alguien le escuchó decir: "a veces todo lo
cambia una simple vuelta de tuerca..."
13 de Mayo
2005
Virginia Bintz
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