Transforma una salsa común de estofado en una sumamente aromática agregándole 2-3 tomates secos y continuando la cocción por 10-15 minutos. Quedará muy sabrosa si le añades cáscara de manzana y su color se oscurecerá con un poco de café instantáneo. Una pizca de azúcar le otorgará un hermoso brillo a la salsa. Si la espesas con harina, debes mezclarla primero con un poco de sal y así evitarás los grumos. Evita que la superficie de la salsa se solidifique y forme una nata, vertiendo manteca derretida sobre ésta en cuanto haya quedado lista. Lúcete con la salsa adicionándole hongos secos remojados en un poco de vino tinto. |